quarta-feira, 27 de agosto de 2008

Ácido

Mi alma tiene sabor de ácido… Ácido como lo que corroe las cosas alrededor… Ácido como ácidas son las palabras que suelen salir de mi boca... es que la vida me consume y me deja así, cada día más ácido.
Ácido como me sentí en el día que tú me dejaste... Ácido como tus miradas rabiosas cuando cruzaste la puerta
Estoy lleno de ácido. La tristeza va haciendo agujeros en mi pecho, hiriéndome lentamente sin piedad, sin razones. Ya se que no es sano guardarme tanto ácido… tanto que se siente quemar, pero no puedo sacármelo de adentro… No cuando ya ha penetrado mi sangre, mi carne, mis huesos. Puedo sentirlo quemar, llegando de cada parte de mi ser y convergiendo hasta mi corazón.
Y siento frio. Se siente un frio inmenso en el pecho mientras el agujero aumenta.
Ya no puedo ver nada más que este dolor, ya no hay nada más, no hay más ‘tú’, no hay más ‘yo’.
Me quiero morir, no por estar cansado de vivir, pero porque me asusta vivir. Me asusta estar sin ti, me da miedo imaginarlo, me quiero morir para sacarme este dolor, visto que nada más importa, nada más me toca.
Me dejaste flotando; flotando a miles de metros del suelo y de pronto me puse a caer. ¿Te imaginas cuanto me dolió despertar? ¿Te crees que algún día podré recuperarme?
No voy recuperarme. No voy recuperarme porque me envenenaste. ¡Sí! Me envenenaste con tus palabras dulces y falsas, me enamoraste con cada mirada que me dedicabas y llenaste cada rincón de mi ser con este amor vago, verdadero sólo en mi mente.
Si hay algún antídoto ya no quiero saberlo. Solo quiero olvidar. Olvidarme… Quiero olvidar de mí mismo, pues no pude separarme de mí, no pude separar mi vida de la tuya y así la llevaste cuando me dejaste aquí. Yo vivía por ti.
Y aún que intente olvidar, ni el frio en mi pecho, ni el quemar de mis nervios, ni el dolor tangible que toma mi ser; nada de eso me deja olvidar que tú ya no regresarás.
Y solo espero, deseo con cada resto de vida que me ha quedado, que tú nunca sientas lo que siento yo, pues imaginarte cargando este dolor me hace sentir diez veces peor… Es que todo mi ser aún late en el ritmo de tu amor…